DETRAS DE CADA TRAMITE HAY UNA NECESIDAD O UN DOLOR, UN DERECHO Y TODA DEMORA OCASIONA UN PERJUICIO
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viernes, 21 de octubre de 2011
ABORTO - poema
DETRAS DE CADA TRAMITE HAY UNA NECESIDAD O UN DOLOR, UN DERECHO Y TODA DEMORA OCASIONA UN PERJUICIO
Victor Heredia - Sobreviviendo
DETRAS DE CADA TRAMITE HAY UNA NECESIDAD O UN DOLOR, UN DERECHO Y TODA DEMORA OCASIONA UN PERJUICIO
MILITARIZACIÓN MADE IN USA
Noticias del Imperio
América Latina
Reflexiones de Fidel: El imperio por dentro (Primera parte)
ImageFidel Castro (Tomado de Cubadebate)
Me asombra la ignorancia generalizada en torno a problemas vitales para la existencia de la humanidad, en una época en que esta cuenta con fabulosos medios de comunicación que no eran siquiera imaginables hace 100 años, algunos tan recientes como Internet.
Hace apenas tres semanas se publicó la noticia de la pronta distribución de un espectacular libro de Bob Woodward, periodista de The Washington Post, cuyos artículos compartidos con Carl Bernstein, hace 38 años, dieron al traste con el gobierno de Nixon por actos de espionaje contra el Partido Demócrata en junio de 1972, que originaron el escándalo de Watergate, por violaciones de leyes que la sociedad norteamericana no podía darse el lujo de ignorar.
Me comuniqué con nuestro “embajador en Washington”, como yo califico a Jorge Bolaños, jefe de la Oficina de Intereses de Cuba en la capital de Estados Unidos, y le rogué me enviara por lo menos dos ejemplares del libro que se anunciaba cuando apareciera en las librerías. Bolaños envió cuatro ejemplares.
El texto, por supuesto, está en inglés; pasará -como es habitual- mucho tiempo antes de que más de 500 millones de personas en el mundo capaces de hablar o comprender el español, incluidos los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos, puedan leerlo en ese idioma.
Me comuniqué con una de nuestras mejores traductoras de inglés, rogándole un esfuerzo especial para sintetizar el contenido del mismo. El voluminoso ejemplar en ese idioma, titulado “Las guerras de Obama”, cuenta con 33 capítulos y 420 páginas.
Debo señalar que en sólo tres días me entregó una síntesis de los 33 capítulos, en 99 páginas con letra de 18 puntos.
Cumpliré el deber de transmitir el contenido de ese libro, utilizando textualmente las palabras diáfanas y precisas que me envió la especialista de nuestro servicio de traducción del idioma inglés. Emplearé para ello el espacio de las Reflexiones durante varios días.
No sería posible entender nada de la actual política de Estados Unidos si se ignora el contenido de ese libro de Woodward, quien es poseedor de más de un Premio Pulitzer; por supuesto, no tiene la más mínima intención de liquidar al imperio.
Nuestro país será el primero del mundo en conocer de forma articulada el contenido esencial de este libro. Como se conoce, en Cuba todos los ciudadanos poseen altos niveles de escolaridad y es el país con más alto índice de jóvenes matriculados en las universidades.
Nuestra principal fuerza no está en las armas; está en las ideas.
“CAPÍTULO 1:
“Dos días después de resultar electo Presidente, Obama convoca al director nacional de inteligencia, Mike McConnell, para una reunión en Chicago con el objetivo de conocer detalles sobre las más secretas operaciones de inteligencia del amplio sistema de espionaje de los Estados Unidos. Otros funcionarios participarían del encuentro, pero McConnell aclaró que tenía orientaciones del ex presidente Bush de no revelar esta información relacionada con los espías, las nuevas técnicas de infiltración de Al Qaeda, las guerras en Irak y en Afganistán y la protección de la nación, a nadie más que no fuera el presidente electo.
“Michael J. Morell, jefe del Departamento de análisis de la CIA, y McConnell se sentaron a solas con Obama en un cuarto de seguridad. Se le informó, entre otros temas, que la principal amenaza para los Estados Unidos provenía de Pakistán, y que ésta era la prioridad No. 1 de la DNI. Si los Estados Unidos se retiraban, la India y Pakistán llenarían el vacío de poder en Afganistán. Lo mejor era que Obama buscara la paz entre estos dos países. Bush había ordenado los ataques de aviones no tripulados contra los campamentos en Pakistán e instruyó que se le notificara a este país de manera “concurrente”, es decir, mientras se producía el ataque o, para mayor seguridad, unos minutos después.”
Recomendamos a los lectores ir reteniendo los nombres de cada una de las personalidades mencionadas, así como las teorías elaboradas para justificar los hechos increíbles que llevan a cabo.
“Al Qaeda reclutaba a personas de 35 países cuyos pasaportes no necesitaban visa para entrar en los Estados Unidos, y eso era una gran preocupación. A Obama se le informaron las palabras claves para los ataques de los aviones no tripulados (SYLVAN-MAGNOLIA), sólo conocidas por las personas con el más alto nivel de acceso a los temas de seguridad, entre las cuales se encontraba ahora el nuevo presidente.
“Los principales éxitos provenían de las fuentes humanas, los espías en el terreno, que le indicaban a la CIA hacia dónde mirar, a dónde ir de cacería y dónde matar. Los espías eran los verdaderos secretos que Obama llevaría consigo de ahora en lo adelante. La CIA era muy cuidadosa con sus fuentes.
“Cada una tenía un nombre en clave, como, por ejemplo, MOONRISE. Cuando demasiadas personas sabían de él o ella o de sus éxitos, se le liquidaba. El oficial al frente del caso informaba que MOONRISE había hecho el sacrificio máximo, pero la persona en cuestión no había muerto realmente. Sólo su código cambiaba, y ahora la CIA tendría otra fuente llamada SOOTHING STAR, la misma persona con un nuevo nombre.
“Un secreto importante que nunca había sido reportado en los medios ni en ninguna otra parte era la existencia de un ejército encubierto de 3.000 hombres en Afganistán, cuyo objetivo era matar o capturar a los talibanes y en ocasiones adentrarse en las zonas tribales para pacificarlas y obtener apoyo.
“McConnell y Morell se refirieron al programa nuclear iraní. Se sabía que ellos trataban de obtener el arma nuclear y que había instalaciones ocultas. McConnell dijo estar seguro de que Irán obtendría un arma nuclear tipo fusil, probablemente primitiva, pero que pudieran detonarla en el desierto con un gran efecto y que en su opinión esto ocurriría entre el año 2010 y el 2015.
“Otra gran amenaza era Corea del Norte, que tenía suficiente material como para fabricar seis bombas. Los coreanos iban a conversar, iban a mentir, iban a amenazar con retirarse y después iban a tratar de renegociar.
“Los chinos habían pirateado las computadoras de la campaña de Obama en el verano de 2008 y también las de McCain, y habían sacado ficheros y documentos a una velocidad asombrosa. McConnell dijo que los Estados Unidos eran vulnerables a los ataques cibernéticos.”
De inmediato, el libro de Woodward refleja la primera reacción de Obama ante el enredo y la complejidad de la situación creada por la guerra antiterrorista desatada por Bush.
“Obama le comentó a uno de sus más cercanos asesores que había heredado un mundo que podía explotar en cualquier momento en más de 6 formas diferentes, y que contaba con medios poderosos pero limitados para evitarlo. Obama reconoció que, después de las elecciones, todos los problemas del mundo eran vistos como su propia responsabilidad y que las personas decían: ‘Usted es la persona más poderosa del mundo. ¿Por qué no hace usted algo al respecto?’
“CAPÍTULO 2
“John Podesta, ex jefe de gabinete de Bill Clinton, estaba convencido de que la política debía diseñarse, organizarse y monitorearse a través de un sistema centralizado en la Casa Blanca. Pero Obama tenía en mente a otro para el cargo: Rahm Emmanuel, quien se convirtió en el No. 3 de la Casa Blanca. Ambos eran de Chicago pero no se conocían bien.
“Obama, en su condición de candidato presidencial, le había dicho a David Petraeus en Irak que le pidiera todo cuanto él necesitara si finalmente se convertía en comandante en jefe del ejército. Obama estaba preparado para decir ‘no’ a lo que Bush había dicho ‘sí’.
“Petraeus casi redefinió el concepto de guerra en un nuevo manual de su autoría (Counterinsurgency Field Manual) que puso en práctica en Irak. Su idea principal era que los Estados Unidos no podían salirse de la guerra. Tenían que proteger y ganarse a la población, vivir entre ellos, para que un gobierno estable y competente pudiera prosperar. El nuevo soldado, según él, debía ser un trabajador social, un planificador físico, un antropólogo y un psicólogo.
“Petraeus tenía pocos hobbys (no pescaba, no cazaba, no jugaba golf). Podía pasar por un hombre de 35 años. Podía correr 5 millas en alrededor de 30 minutos. Obtuvo el grado de Doctor en la Universidad de Princeton. Su padre murió y él decidió permanecer en Irak para supervisar la guerra. Los iraquíes lo llaman el Rey David. Algunos de sus colegas lo llaman La Leyenda de Irak. Pero la presidencia de Obama iba a cambiar el estatus de Petraeus.
“CAPÍTULO 3
“El nuevo Director de la CIA, Mike Hayden, viaja a Nueva York para discutir con el Presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, sobre los ataques de los aviones no tripulados ‘Predator’ en el interior de ese país. La gran lección aprendida en la Segunda Guerra Mundial y en Viet Nam era que los ataques desde el aire, incluso los bombardeos masivos, no pueden ganar una guerra.
“Los medios de prensa pakistaníes se preocupaban por el número de víctimas civiles. Pero la muerte accidental de pakistaníes era sólo parte de la historia.
“En una reunión que sostuvo Hayden con el presidente pakistaní, este último le dijo: ‘Mate a los principales. Los daños colaterales les preocupan a ustedes, los estadounidenses. A mí no me preocupan’. Zardari le daba así luz verde a la CIA y Hayden agradeció su apoyo.
“En una de sus largas conversaciones, Obama abordó el tema de Hillary Clinton con David Axelrod, su principal asesor político y el más cercano a él. Éste le preguntaba a Obama cómo podía confiar en Hillary. Obama contestó. “Creo conocerla bien. Si es parte del equipo, va a sernos fiel”. Ella se mantuvo al lado de su esposo durante el escándalo de Mónica Lewinsky y Obama quedó impresionado por su resistencia. Él necesitaba a alguien con la estatura suficiente como para convertirse en un actor principal en la escena internacional.
“La Clinton no estaba convencida de que ese puesto sería para ella. No existía ninguna reserva de confianza entre el equipo de ella y el de él.
“Vinieron después los problemas con su esposo y los contribuyentes de fuertes sumas para su biblioteca presidencial, su fundación y la Iniciativa Global Clinton. Los abogados de Obama dijeron que estas empresas no podían aceptar dinero si Hillary era nombrada Secretaria de Estado. Ella reconocía que esto era un gran obstáculo pero que no enviaría a Bill a vivir en una cueva durante cuatro u ocho años. ‘No voy a decirle que cancele las operaciones que tiene en 26 países y que están salvando vidas’, dijo ella. ‘No vale la pena’. Podesta le prometió que trabajarían en eso.
“Se preparó un discurso donde ella le daba las gracias a Obama, por teléfono, por haberla tenido en cuenta para el cargo, pero Podesta se encargó de que ambos no pudieran conectarse.
“El ‘no’ de Hillary se transformaba en un ‘quizás’. Marke Penn, el principal estratega de su campaña, pensaba que si se mantenía en el Departamento de Estado durante ocho años, estaría en la mejor posición para nominarse como Presidenta nuevamente. Sólo tendría 69 años, la misma edad de Reagan cuando asumió el poder.”
“CAPÍTULO 4
“James L. Jones, un General retirado, consideraba que el gobierno de Bush era asombrosamente desorganizado y penosamente poco serio en lo que respecta a la paz en el Medio Oriente. Jones dijo que el Consejo de Seguridad de Bush carecía de personal y era disfuncional, y que el asesor para la seguridad nacional tenía que aplicar medidas para garantizar un avance razonable en el logro de los objetivos.
“Un sector demasiado amplio de la política estaba en el módulo de piloto automático, y el asesor de seguridad nacional tenía que encontrar la forma de lograr resultados sin tener que controlar al detalle lo que los diferentes departamentos y agencias debían hacer. Obama preguntaba cómo se debía lograr eso. Convenza a sus subordinados de que la visión de ellos es la suya, le recomendaba Jones. [...] Obama decidió que Jones fuera su asesor para la seguridad nacional.”
“Jones se sorprendió de que Obama lo nombrara para este cargo de tanta responsabilidad y que confiara en alguien que apenas conocía. Jones pensaba que todo se basaba en las relaciones personales, y él no mantenía tales relaciones con Obama.”
“El 26 de noviembre Bush convocó una de las últimas reuniones del Consejo de Seguridad Nacional para analizar un informe muy secreto sobre la guerra en Afganistán, elaborado por el teniente general del Ejército Douglas Lute, conocido como el Zar de la Guerra. El informe concluyó diciendo que los Estados Unidos no podrían mantenerse en Afganistán a menos que se resolvieran tres grandes problemas: mejorar la gobernabilidad, disminuir la corrupción y eliminar los santuarios de los talibanes en Afganistán.”
Viene ahora otro sorprendente episodio, tras el cual estaba la mano del gobierno de Estados Unidos, demostrando el riesgo del que nos habló hipotéticamente el autor de la teoría del “Invierno Nuclear”. Bastaría -nos dijo- una guerra entre Paquistán y la India, los dos países que menos armas atómicas poseen en el Grupo de los 8 que pertenecen al “Club Nuclear”. Lo que se revela en el libro “Las guerras de Obama”, demuestra que cualquier irresponsabilidad de la política de Estados Unidos puede conducir a la catástrofe.
“Condoleezza Rice no se sintió complacida con el informe. Bush decidió que no iba a hacerlo público. Posteriormente, 10 personas armadas comenzaron a merodear por la ciudad india de Bombay, creando un espectáculo de caos y violencia transmitido en vivo por la televisión durante 60 horas. Seis ciudadanos estadounidenses resultaron muertos. La operación fue organizada por un grupo conocido por la sigla LeT, que significa el Ejército de los Puros, y estaba siendo financiado por la agencia de inteligencia de Pakistán. Bush quería evitar tensiones entre la India y Pakistán. La base de su mandato era cero tolerancias para los terroristas y sus aliados. El FBI se horrorizó al ver que una operación de bajo costo con el uso de la alta tecnología había paralizado a la ciudad de Bombay. Las ciudades estadounidenses tenían el mismo grado de vulnerabilidad. Un funcionario del FBI expresó: ‘Bombay lo cambió todo.’
“CAPÍTULO 5
“Al asumir el cargo como director de la CIA, Hayden había heredado una organización que, según él, padecía del ‘síndrome del niño golpeado’.
“Obama lo había convocado para una reunión de información sobre las operaciones encubiertas. Hayden consideró que ésta era la oportunidad de probar cuán graves eran las amenazas y cuán seriamente se las tomaba la CIA. Se refirió a 14 operaciones altamente secretas, cuyo objetivo era llevar a cabo operaciones clandestinas y letales contra el terrorismo, impedir que Irán desarrollara armas nucleares, disuadir a Corea del Norte de no fabricar más armas nucleares, llevar a cabo operaciones contra la proliferación en otros países, operar de manera independiente o en apoyo a los Estados Unidos en Afganistán, aplicar una serie de operaciones letales y otros programas en Irak, apoyar los esfuerzos clandestinos en aras de detener el genocidio en la región sudanesa de Darfur, brindarle a Turquía información de inteligencia para que impida que el Partido de los Trabajadores en el Kurdistán establezcan un enclave separatista dentro de Turquía.
“El 5 de enero de 2009 Hayden se entera, por un artículo publicado por la versión en línea del diario The Washington Post, que había sido sustituido como director de la CIA y en su lugar habían nombrado a Leon Panetta. Hayden consideraba que ser reemplazado por un político era una humillación personal. Panetta posee habilidades para construir relaciones personales. Hayden, en su encuentro con Panetta, le advierte: 1) Usted es el comandante de la nación en la guerra global contra el terrorismo; 2) Cuenta con el mejor personal del gobierno federal. 3) he leído algunos de sus artículos; no vuelva a utilizar las palabras CIA y tortura en el mismo párrafo. La tortura es una felonía. Puede no gustarte pero no digas nunca que hay tortura. Legalmente la CIA no ha torturado a nadie. McConnell le advirtió a Panetta: ‘Tienes que entender la batalla que vas a tener que librar con la CIA, porque ellos te ven como si fueras el enemigo.’
“CAPÍTULO 6
“Obama le pide a Biden que viaje a Afganistán y a Pakistán antes de su investidura como presidente y le pide que lleve a un Republicano. Lindsey Graham, de Carolina del Sur, es el seleccionado.
“Biden le dijo oficialmente al Presidente pakistaní cuál era la idea de Obama: Afganistán sería su guerra; en breve enviaría más tropas, pero para ello necesitaba trabajar de conjunto con Pakistán.
“Zardari por su parte reconoció no tener tanta experiencia como su difunta esposa, Benazir Bhutto, pero que su misión no era diferente, y necesitaba que los Estados Unidos le ayudaran a ganar un apoyo suficiente en el plano interno; que existía mucho anti-americanismo en el país…”
“Biden le advirtió que para ello era necesario que Zardari dejara de jugar en los dos bandos, pues la CIA pensaba que había mucha información de inteligencia que estaba siendo utilizada para alertar a los campamentos de los terroristas en contra de los ataques de los aviones no tripulados.
“Biden y Graham partieron hacia Kabul. Después de las elecciones de 2004 las relaciones de Karzai con los Estados Unidos se habían tornado muy volátiles. Con frecuencia criticaba a los estadounidenses por el número de víctimas civiles. Las evidencias de corrupción en su gobierno y en su familia exacerbaban las tensiones con los Estados Unidos.
“Biden le advirtió a Karzai que no estaba interesado en hacerle la vida difícil, pero que de él dependía en gran medida el éxito de los Estados Unidos.
“Karzai convocó a varios miembros de su gabinete para que le informasen directamente a Biden y a Graham lo que estaban haciendo. A Karzai se le dijo que Obama quería ayudar, pero que esa idea de levantar el teléfono y llamar al Presidente Obama, como él hacía con Bush, ya no iba a ocurrir más. Biden le criticó a Karzai su incapacidad de gobernar todo el país, su negativa a recorrer el país para crear consenso entre las diferentes tribus, las casas suntuosas de los funcionarios afganos cercanas al palacio presidencial, sin dudas pagadas por los Estados Unidos. ‘Usted es sólo el alcalde de Kabul’, le dijo Biden a Karzai.
“Karzai les criticó el alto número de víctimas civiles y Biden se comprometió a minimizarlas, pero le advirtió que tenía que estar con ellos en esta guerra; que si ésta no era una guerra para ellos, los Estados Unidos no enviarían más soldados. Karzai respondió que no estaba haciendo ninguna crítica, sino haciéndoles saber que existía un problema.
“Biden sugirió tratar el asunto en privado, no en una conferencia de prensa, y Karzai no estaba de acuerdo. Las víctimas civiles eran un problema público y Biden lo había denigrado ante los miembros de su gabinete. Karzai advirtió que el pueblo afgano no lo iba a tolerar; que los afganos debían ser sus aliados, no sus víctimas. El embajador William Word intervino para decir que la conversación había sido útil pero que demostraba que existían frustraciones de ambas partes.
“Biden se entrevistó con David McKiernan, el jefe de las tropas estadounidenses en Afganistán, quien le dijo que para ganar esa guerra era necesario el envío de los 30 000 efectivos aún pendientes desde el gobierno de Bush. Biden indagó acerca de Al Qaeda y David le respondió que no había visto ni un solo árabe en dos años allí. Ello confirmaba las sospechas de Biden: Al Qaeda, el motivo principal de esta guerra, era un problema pakistaní.
“Biden le recomendó a Obama tomar distancia con Karzai. Graham le confesó: ‘Sr. Presidente, estamos perdiendo esta guerra.’ Graham estaba convencido de que era imposible ganar la guerra en Afganistán si se perdía la guerra en Irak.
“CAPÍTULO 7
“La ceremonia de investidura de Obama el 20 de enero estuvo a punto de suspenderse. Información de inteligencia confiable indicaba que un grupo de extremistas somalíes planeaba atacar a Obama con explosivos. Sin embargo, toda la atención se concentraba en el discurso de Obama y en qué diría.
“El general Petraeus se encontraba nuevamente en Afganistán.
“Obama convocó una reunión de su grupo nacional de seguridad el 21 de enero. La decisión clave era nombrar a Petraeus al frente del Comando Central. Obama pidió que se le propusieran tres opciones acerca de la guerra en Irak. Ordenó que se hiciera un estudio en 60 días para saber ‘cómo íbamos a llegar a donde queríamos llegar’. Una de las opciones a tener en cuenta, a solicitud el Presidente, era el retiro de las tropas en un período de 16 meses.
“Un equipo de 80 personas comenzó a estudiar la situación de Afganistán. Se analizaron los interrogatorios a los prisioneros, los reportes del campo de batalla, los registros financieros, la propaganda y los comunicados emitidos por los talibanes.
“Al preguntar Petraeus qué se había encontrado, Derek Harvey, de la Agencia de Inteligencia para la Defensa, le respondió que la situación era como la de un ciego ayudando a caminar a otro ciego; que los Estados Unidos tenían un gran desconocimiento acerca de la insurgencia afgana, quién era el enemigo y dónde estaba, cómo veían ellos esta guerra y cuáles eran sus motivaciones. Se sabía demasiado poco acerca del enemigo como para trazar una estrategia que condujese a la victoria. Harvey trataba de revolucionar la obtención de información de inteligencia y se dedicó por entero a ello. Él era de la opinión de que la guerra podía ganarse, pero que el gobierno de los Estados Unidos iba a tener que hacer grandes compromisos durante muchos años; que quizás no iban a tener mucha aceptación entre los electores. ‘Yo creo que la guerra en Afganistán se puede hacer, pero no se puede vender’, expresó Harvey.
“Obama anunció que el envío de nuevos efectivos tendría que anunciarse como parte de una nueva estrategia. Petraeus indicó que los objetivos no se alcanzarían sin una mayor cantidad de tropas, que no se podía contar sólo con los ataques de los aviones no tripulados. Petraeus insistió en el envío de los 30 000 efectivos. Obama preguntó si era necesario enviar todas esas tropas a la vez, y advirtió que era necesario antes contar con una estrategia y que el Presidente necesitaba se le propusieran las decisiones a tomar. El Presidente parecía entender que esta guerra no se ganaría en uno o dos años. El Presidente abandonó la reunión para cumplir otros compromisos sin haber tomado ninguna decisión al respecto.”
Prosigue mañana…………------------
La Habana, Martes, 18 de Enero
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LA LEY MORAL NATURAL (JUSNATURALISMO)
lunes, 10 de octubre de 2011
LA WEB DE LOS MITOS Y LA REALIDAD TV
DETRAS DE CADA TRAMITE HAY UNA NECESIDAD O UN DOLOR, UN DERECHO Y TODA DEMORA OCASIONA UN PERJUICIO
martes, 13 de septiembre de 2011
por Gentile, Jorge Horacio - Bossi, Federico ·
zaffaroni-webLa denuncia de La Alameda –organización que lucha contra la trata de personas– de que en seis departamentos de propiedad del juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y prestigioso penalista Eugenio Raúl Zaffaroni, funcionan prostíbulos exige que el ministro explique si es partícipe del “comercio sexual” que allí se practica.La ley 26.364 de Trata de Personas, que reformó el Código Penal, castiga con prisión a quienes participen de ese vil negocio al disponer que “(…) existe explotación en cualquiera de los siguientes supuestos: (…) c) Cuando se promoviere, facilitare, desarrollare o se obtuviere provecho de cualquier forma de comercio sexual” (art. 4º). Si hubiese cometido este delito doloso debería ser destituido en juicio político, y penado con prisión.;Ello exige una explicación convincente como no lo fue, al menos para nosotros, la que el juez dio ante el Senado, cuando se debatió el pliego para su designación en la Corte, y se le objetara:
- Que desde 1969, durante el gobierno militar de entonces, fue juez de la Cámara de Apelaciones de la provincia de San Luis, para lo cual juró por el Estatuto de la “Revolución Argentina”;
- Que en 1976, en el último gobierno de facto, juró por el “Estatuto del Proceso de Reorganización Nacional” cuando fue designado juez en lo criminal de sentencia en la Capital Federal;
- Que, según el senador Rodolfo Terragno que objetó su pliego, en ese Juzgado ingresaron, entre 1976 y 1983, 128 hábeas corpus; 38 correspondían a infracciones policiales, 6 fueron desistidos; pero de los 84 restantes, cuando había detención, Zaffaroni solía disponer la libertad. En cambio, en los casos de desaparición de personas, en 27 casos rechazó la acción y remitió las actuaciones a la Cámara del Crimen de la Capital o al Juzgado de Instrucción competente de la provincia de Buenos Aires, para que se investigase la privación de la libertad. “No he encontrado ningún ejemplo de actividad judicial de Zaffaroni que haya puesto en aprietos a las autoridades o permitido salvar una vida”. En el caso “Ollero Inés”, Zaffaroni rechazó el hábeas corpus, y ese fallo, confirmado por la Cámara, fue revocado por la Corte Suprema de Justicia (25/4/78), reprochándole no “extremar la investigación adoptando las medidas necesarias” a fin de esclarecer qué había pasado luego de la detención de la desaparecida.
- Que en 1980 Zaffaroni escribió el libro Derecho Penal Militar en el que sostuvo que en determinadas circunstancias, como ser un “hipotético estado de necesidad” en el que sucediera la “desaparición de cualquier autoridad o siendo incapaz la que resta”, un grupo militar podía “usurpar justificadamente la función pública”; y esboza asimismo nociones técnicas como: “derecho penal militar de excepción”, “circunstancias especiales”, “necesidad terrible”, “necesidad terribilísima”, “bando militar como ley material”, “bando militar como tipificador de delitos”, “excepcional necesidad de dar muerte al delincuente”, o “muerte por legítima defensa cuando el delincuente haga armas contra la autoridad”. Ese libro está actualmente agotado. En su descargo ante el Senado Zaffaroni dijo: “Juré por el Estatuto del Proceso de Reorganización Nacional, juré por el Estatuto de Onganía, juré por la Constitución reformada por Lanusse en 1973, juré por la Constitución Nacional de 1853 y juré por la Constitución reformada en 1994”, lo que en vez de ser un atenuante mejor pareció un agravante. También dijo que: “Comparto [esto] con toda mi generación. [Yo] no era un militante político. Era un abogado, un juez, un funcionario. Lo tomábamos como una profesión.” (…) “Nací y me crié en medio de convulsiones políticas y de tipo institucional, como toda la gente de mi generación”. “Estábamos habituados a ver como normal lo que era anormal” (…) “Los que nacieron o se criaron en los últimos veinte años quizá no lo entiendan. Es una vivencia por la que asumo la responsabilidad, pero junto con toda mi generación”. Trasladar sus culpas personales a una generación, tampoco nos satisfizo, y no quisiéramos escuchar un descargo parecido para explicar, ahora, lo de la prostitución en sus departamentos. Los jueces del Proceso fueron calificados de partícipes del sistema represivo por la “doctrina del paralelismo” elaborada por los fundadores del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), al que después de 1983 Zaffaroni se incorporó. A su vez, las Madres de Plaza de Mayo, presididas por Hebe de Bonafini, denunciaron por “conniventes y funcionales a los designios de los usurpadores” a 437 jueces que juraron por los “Objetivos Básicos del Proceso de Reorganización Nacional” entre 1976 y 1980, como “represores del Poder Judicial”; en esa lista, publicada entonces en la página web de esa Asociación, figuraba en el puesto 435 Zaffaroni.
Sin embargo, Bonafini defendió en estos días a ese “represor”, y éste, a su vez, anunció públicamente que donará a las Madres de Plaza de Mayo el dinero de una cuenta que posee en Suiza, por la cual también ha sido denunciado. Cuando a un viejo abogado penalista, se le preguntaba si era justo defender a despreciables delincuentes respondía: “La Justicia, en el Juicio Final”. Los que también creemos en la Justicia entre los hombres nos gustaría una explicación convincente de un juez digno.
Los autores son abogados.
Graciela Moranchel dice:
Viernes 2 de Septiembre de 2011 a las 5:16 PM
Esta nota posibilita que algunas personas que tienen una idea del Dr. Zaffaroni un tanto exagerada, nimbada de cualidades y honores que son más “proyecciones” de sus mentes creativas que una contemplación objetiva de su realidad personal, puedan “desmitificar” la figura de este juez de la Corte que deja tanto que desear.
El alquilar nada menos que “seis” de sus propiedades para ser utilizadas como “prostíbulos” nos está hablando de conductas no sólo confusas e inadmisibles, sobre todo en una persona que ostenta tan alto rango en el Poder Judicial de la Nación, sino directamente de “delitos” que deben ser juzgados como tales, sin “eufemismos” ni falsas identificaciones.
Gracias Revista “Criterio” por permitirnos conocer estos datos históricos tan importantes sobre el desempeño judicial del señor Zaffaroni. Ello nos permite tener una idea más clara de quiénes son los que lamentablemente deben ocuparse de hacer cumplir la Ley en nuestro país, cuando ellos mismos no lo hacen.
Graciela Moranchel
Profesora y Licenciada en Teología Dogmática
María Teresa Rearte dice:
Jueves 8 de Septiembre de 2011 a las 12:59 AM
Es un académico que sabe mucho. Su caso demuestra que no es el saber lo que hace bueno a un hombre; sino sus actos, su conducta honesta.
Lo más grave, quizás, es que haya llegado a integrarse como miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. ¿Cuál es su vínculo con el gobierno nacional?
¿Qué se está haciendo al respecto? Por lo menos, no perdamos la conciencia con relación al bien y al mal. Y ayudemos a que otros argentinos también la tengan.
Gracias por la nota. Por la fortaleza que significa escribirla.
Prof. María Teresa Reart
A. M. Muschong dice:
Jueves 8 de Septiembre de 2011 a las 4:45 PM
¿Dónde estábamos todos?
Ante tanta preocupación porque el Dr. Eugenio Raúl Zaffaroni trabajó como juez durante el proceso y ahora parecería que trabaja para este gobierno “populista” me permito señalar que la vida de toda persona -aún las personas públicas- no está exenta de errores y que pretender que los que atravesamos el período sombrío del 76/83 en este mismo país trabajando y sobreviviendo como se podía mientras una moral obscena se imponía con el silencio y complicidad de esa prensa que hoy se ocupa del Juez y mezclando entre otras cuestiones la imperiosa necesidad de respetar la división de poderes y los mecanismos de elección de jueces vigentes actualmente, me gustaría recordar que en una de las primeras charlas que el Dr. Zaffaroni dió en la Universidad de Buenos Aires cuando se instaló la democracia (antes los profesores eran mayoritariamente jueces que defendían abiertamente al proceso (recuerdo por ejemplo al hijo del gobernador Saint Jean y al que fuera posteriormente defensor de Videla como así también a quien denostó abiertamente en una clase de sociología al premio novel Adolfo Pérez Esquivel) , en esa charla -alrededor del 83- el doctor Zaffaroni decía abiertamente que un juez poco puede hacer en última instancia porque no desde su función no pueda cambiar las condiciones para que las personas cometan delitos, algún alumno le dijo entonces por qué era juez y el catedrático repregunto señalando que todas las personas tenemos contradicciones. Agregaría desde esta humilde anécdota casi personal que en ese mismo año sentí una culpa colectiva cuando los chicos de Franja Morada en una pintada roja escribieron en esa misma facultad: ¿VOS NO DESAPARECISTE, POR ALGO SERÁ? Y bueno, felizmente somos muchos los sobrevivientes entre los que cuento al doctor Zaffaroni que por supuesto no tiene necesidad de que yo lo defienda,,, Sólo me pregunto ¿por qué también se persigue a un juez como Baltazar Garzón?
DETRAS DE CADA TRAMITE HAY UNA NECESIDAD O UN DOLOR, UN DERECHO Y TODA DEMORA OCASIONA UN PERJUICIOmartes, 30 de agosto de 2011
Mahatma Gandhi:RESPONDE
Cuáles son los factores que destruyen al ser humano?
Él respondió así:
La Política sin principios,
el Placer sin compromiso,
la Riqueza sin trabajo,
la Sabiduría sin carácter,
los Negocios sin moral,
la Ciencia sin humanidad
y la Oración sin caridad.
La vida me ha enseñado:
que la gente es amable, si yo soy amable;
que las personas están tristes, si estoy triste;
que todos me quieren, si yo los quiero;
que todos son malos, si yo los odio;
que hay caras sonrientes, si les sonrío;
que hay caras amargas, si estoy amargado;
que el mundo está feliz, si yo soy feliz;
que la gente es enojona, si yo soy enojón;
que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.
La vida es como un espejo:
Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa.
La actitud que tome frente a la vida,
es la misma que la vida tomará ante mí.
"El que quiera ser amado, que ame".
Recuerda...
Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la Verdad.
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es mas fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer mucho más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.
Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen mas éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.
Que no importa qué tan lejos he estado de DIOS, siempre me vuelve a recibir.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de la semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valioso es AHORA.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlara a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, que tal si me cree?
Que es más importante que me perdone a mi mismo a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que las personas que critican a los demás, también me criticarán cuando tengan la oportunidad.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansado.
Que hay mucha diferencia entre la perfección y la excelencia.
Que los políticos hablan igual en todos los idiomas.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mí.
Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son: Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.
Para ser exitosos no tenemos que hacer cosas extraordinarias. Hagamos cosas ordinarias, extraordinariamente bien.
"Si alguna vez no te dan una sonrisa esperada, se generoso y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreir"
Mahatma Gandhi.DETRAS DE CADA TRAMITE HAY UNA NECESIDAD O UN DOLOR, UN DERECHO Y TODA DEMORA OCASIONA UN PERJUICIO
sábado, 27 de agosto de 2011
JUAN BAUTISTA ALBERDI (EN EL DIA DEL ABOGADO)
Juan Bautista nació en Tucumán y estudió en el Colegio de Ciencias Morales de Buenos Aires (hoy Colegio Nacional). Luego siguió abogacía en
Al producirse el sitio de Montevideo por las tropas rosistas encabezadas por Manuel Oribe, Juan Bautista viajó a Europa y luego se radicó en Valparaíso.
Cuando Urquiza derrotó en Caseros a Rosas, Alberdi escribió Bases y Puntos de Partida para
El gobierno argentino lo acusó de traidor a la patria y Juan Bautista debió permanecer exiliado en Francia otros catorce años. Después de la confrontación franco-prusiana escribió “El crimen de la guerra” con estilo de abogado fue encadenando los argumentos para demostrar que la guerra no es un derecho, sino un delito; y que la justicia sólo es tal cuando es impartida por un tercero imparcial. Recién en 1879, cuando estaba a punto de cumplir los 70 años, arrastraba los pies y era una figura legendaria, Alberdi regresó a su patria. Había pasado 41 años en el extranjero, aunque siempre escribiendo sobre su país. En
DETRAS DE CADA TRAMITE HAY UNA NECESIDAD O UN DOLOR, UN DERECHO Y TODA DEMORA OCASIONA UN PERJUICIO
sábado, 20 de agosto de 2011
La honestidad política, un valor determinante por Prins, Arturo ·
La honestidad política, un valor determinante
por Prins, Arturo · 19 Comentarios
Sería razonable que nuestros políticos situaran el valor de la honestidad por encima de la astucia, valor supremo en la Argentina, según Borges.Un periodista del diario La Tribune de Genève preguntó a Borges por qué había decidido vivir sus últimos días en Suiza. Respondió que deseaba que sus restos descansaran en tierra suiza, donde la honestidad era el valor más alto de la vida, y no en suelo argentino, donde el valor supremo era la astucia.
Profundo conocedor de la identidad argentina, sus palabras hoy resuenan en nuestra memoria atraídas por la realidad política. Si la astucia es la habilidad para engañar y lograr artificiosamente un fin, sus consecuencias son graves cuando se la practica en este terreno. De allí que los actos de quienes gobiernan o aspiran a hacerlo, deben reflejar no sólo responsabilidad sino también verdad pues repercuten en toda la sociedad. Coincidimos con Borges: utilizamos con frecuencia procedimientos engañosos que por habituales pasan inadvertidos. Y si alguien los enfrenta o señala su inconveniencia puede ser considerado, en el mejor de los casos, un ingenuo.
La presidenta Cristina Kirchner, en su discurso del 9 de julio último en Tucumán, dijo que por primera vez los argentinos elegiremos a los candidatos en primarias abiertas, obligatorias y simultáneas el 14 de agosto, y exhortó a votar ese día “para que de aquí en más no elijan las burocracias”. El engaño de su exhortación consiste en que los candidatos más importantes ya fueron elegidos por la “burocracia” de la que ella formó parte. Ningún partido nominó candidaturas a través de internas democráticas o elecciones primarias. La intención del Gobierno cuando impulsó la ley de primarias fue otra, según explicamos anteriormente (CRITERIO Nº 2369, pág.11).
En una democracia normal, las elecciones primarias se diferencian de las generales. En nuestro caso, el acto del 14 de agosto tiene la característica de una primera vuelta, por su obligatoriedad (según la ley argentina) y porque generará alianzas para enfrentar en octubre a su ganador. La elección de octubre será entonces una segunda vuelta con el insólito agregado de que podría abrirse a una tercera.
Otra astucia política fue la acordada por el entonces presidente Carlos Menem y el titular de la UCR, Raúl Alfonsín, en el Pacto de Olivos (1994). Menem sugirió un sistema electoral que le permitiera fácilmente la reelección. Alfonsín suscribió la mañosa idea y la Argentina tiene así un inédito ballottage que puede consagrar presidente de la Nación en primera vuelta a quien no obtenga más del 50% de los votos. Nuestro ballottage –a diferencia de otras democracias– declara presidente a quien logra más del 45% de los votos. El artificio, incorporado a la Constitución, es un contrasentido que aún perdura.
Otro artificio son las efímeras alianzas de cada ciclo electoral. En 2009 –quizás pocos lo recuerden–, se constituyó el Acuerdo Cívico Social con Elisa Carrió, Ricardo Alfonsín y Hermes Binner, hoy candidatos presidenciales enfrentados entre sí. El Peronismo Federal o disidente reunía hace unos meses a Eduardo Duhalde y a Alberto Rodríguez Saá; ahora confrontan sus aspiraciones. Francisco de Narváez, candidato a gobernador de Buenos Aires por ese mismo partido, comparte ahora el espacio político con la UCR. La ambivalencia creó una dificultad a los estrategas de su campaña: cómo atraer el voto peronista con una boleta encabezada por el sello radical, con Ricardo Alfonsín candidato a presidente.
Los ejemplos abundan y llevan a pensar que la honestidad, como valor determinante en la consideración y seriedad de un país, necesita ser tenida en cuenta, como observaba Borges en su destino final-miércoles, 3 de agosto de 2011
FRAUDE ELECTORAL
I. Definición básica
Conducta por la cual, a través del engaño, la manipulación, la falsificación, la distorsión, el despojo, la elusión, la obstrucción o la violencia, ejercido en cualquier fase del proceso electoral, se busca impedir la celebración de elecciones periódicas, libres y equitativas, o bien afectar el carácter universal, igual, libre y secreto del voto ciudadano1.
El fraude constituye un atentado contra la libertad electoral (falta de equidad y de competitividad) y la transparencia de los comicios, destinado a distorsionar deliberadamente el ejercicio libre del sufragio y, por ende, la directa manifestación de la voluntad popular en las ánforas.
No existe un sujeto único que pueda considerarse promotor típico de un fraude electoral. Si bien suelen gestarse desde la administración estatal, para impedir la posible alternancia en el poder, también el fraude electoral puede ser cometido por cualquier grupo o individuo, como caciques2, terratenientes o empresarios, o bien por determinado partido político (o por sus militantes o simpatizantes, en forma particular), o por la autoridad local, funcionarios electorales, policías, militares en servicio3, fuerzas de carácter extragubernamental, etcétera.
En algunas legislaciones de América Latina, la noción “fraude electoral”, lejos de ser unívoca, recibe usos complementarios, que tipifican modalidades específicas en su comisión. Así, por ejemplo, el Título VIII del Código Penal colombiano, al regular los delitos contra el sufragio popular, emplea en forma expresa la noción “fraude electoral” para aludir a la maniobra violenta o engañosa destinada a obtener que un elector vote por determinado candidato o partido, así como para tipificar la destrucción, suplantación, falsificación o sustracción del registro electoral o de sellos de urna o de arca. Paralelamente, dicho Código consigna, como ilícito penal, a los “votos fraudulentos”, aquellos que son fruto de la suplantación a otro elector o de haber ejercido el sufragio más de una vez.
II. Tipología
En principio, pueden detectarse tres niveles de fraude, conforme a su incidencia en fases determinadas del proceso electoral: en los preparativos, en la mesa receptora del sufragio y en forma sistemática, como un fraude masivo o generalizado. A continuación, un somero repaso de algunas de esas conductas fraudulentas, con ejemplos específicos, en cada caso:
A) En los materiales y preparativos. Amañar circunscripciones electorales en forma arbitraria (“gerrymandering”), adulterar reglas básicas de la competencia electoral, negar principios mínimos de representación y de proporcionalidad electoral4 , o bien falsear el sistema de conversión de votos en escaños para sobre dimensionar la representación en el Congreso de determinada agrupación5. Uso y abuso de fondos públicos y de la maquinaria estatal para favorecer alguna candidatura. Adulteración del padrón electoral o negarse a depurarlo o a actualizarlo en función a los cambios poblacionales6. Restringir la inscripción de candidaturas, excluir a partidos del proceso electoral o bloquearle a un partido o agrupación política –o a varios de ellos– el acceso a mecanismos básicos para hacer campaña y para difundir sus propuestas programáticas a los ciudadanos7. Coacción a los medios de comunicación, en particular a la televisión (privada), para restringir el acceso de candidatos o partidos y difundir campañas de desinformación y desprestigio respecto a ellos8. Ubicación de centros de votación distantes a los centros poblacionales, sin acceso del transporte. Distribución irregular de documentos de identificación utilizando el nombre de personas fallecidas, o bien de credenciales de personeros y apoderados con el propósito de suplantarlos, o bien la confección de un número superior de cédulas de votación o la preparación de cédulas ya marcadas. Entrega de carnets electorales a miembros de la Fuerza Armada y la Policía Nacional, impedidos de votar por una expresa prohibición constitucional, para hacerlos votar como si fueran civiles9. Ampliación artificial o restricción del número de electores efectivos o acciones de discriminación política –o de otra índole entre candidatos o electores. Ausencia de información electoral básica. Abuso de encuestas, habitualmente amañadas, para dar la imagen de que las elecciones ya se consumaron y ya existe ganador, haciendo perder la seguridad y confianza de los electores en el poder de su voto. Instalación de mesas de sufragio en forma ilegal, sin ofrecer las mínimas garantías a las opciones políticas en pugna.
B) En la mesa receptora de sufragio. Cuando se ejerce la coacción al elector, se obstruye por la fuerza a los votantes, se afecta el secreto del sufragio o se intenta destruir las cédulas de votación o se intenta modificar el resultado escrutado o se busca alterar el resultado en el acta electoral. En esta conducta, pueden estar involucrados los testigos electorales, miembros de mesa o jurados electorales, quienes puedan aprovecharse de la eventual ignorancia del elector (de preferencia en zonas rurales y entre electores indígenas), bien marcándole la tarjeta electoral a favor de un candidato, o bien insinuándole el sentido de su voto.
C) El fraude masivo. En este caso, el fraude no es localizado, sino impuesto en forma amplia y sistemática, con la pretensión de alterar en forma sustantiva el resultado global, evitando que la voluntad ciudadana plasmada en el voto sea respetada y adecuadamente canalizada. Si bien se apoya en conductas fraudulentas habitualmente diseñadas o cometidas desde los preparativos del proceso electoral, dicho “fraude generalizado” suele apoyarse en cuatro mecanismos de muy distinta estirpe, a saber:
1) El voto múltiple. Esta conducta fraudulenta, que infringe el principio de “Un hombre, un voto”, exige la previa emisión de documentos de identidad a un grupo sustantivo de personas en forma tal de que puedan sufragar varias veces en el mismo día, bien suplantando personas, o bien asumiendo identidades distintas a la suya, previamente incorporadas en el registro electoral. De producirse, requiere una emisión numerosa de documentos personales y una organización y destreza muy especiales para consumar el doble o triple voto el mismo día y conseguir una alteración sustantiva del resultado electoral.
2) El “anforazo”. Se producía antes de haberse implantado el escrutinio en mesa, mediante el cambio del ánfora empleada en la mesa de votación por otra ánfora, previamente amañada, con votos que traducen un resultado favorable a los autores del fraude. Al término de la votación, el ánfora era sellada y resellada y conducida, en esa condición, hacia un local especial, asignado para el conteo público de los votos. En el trayecto, se hacía el cambio del ánfora original por otra, igualmente sellada y resellada, pero con votos amañados en su interior. Así, al llegar al lugar del conteo, se abría en público esa falsa ánfora, arrojando un resultado distinto. Así se consumó el fraude en las elecciones peruanas de 193910.
3) Autocalificación del proceso y entrega de credenciales, a cargo del Congreso recién electo. Aunque este viejo sistema, sustentado en la doctrina de la separación de poderes, aún rige en varios países del mundo, fue una oportunidad ideal para desnaturalizar el proceso electoral, forzando el acceso al Congreso a quienes no siempre han logrado vencer en la contienda popular. (En México, si bien la reforma constitucional de 1977 habilitó la reclamación de asuntos electorales ante la Corte Suprema de Justicia, luego de una áspera polémica doctrinal y política, dicha facultad fue eliminada en 1987).
4) Cohonestación de funcionarios y autoridades electorales. La autoridad electoral, encargada de garantizar la limpieza del proceso y de custodiar el ejercicio libre y efectivo del voto ciudadano, es utilizada para desnaturalizar el proceso electoral, bien rechazando las impugnaciones solicitadas o bien convalidando las conductas fraudulentas11. Mediante métodos de coacción, se copan puestos de decisión, nombrando en ellos a funcionarios comprometidos, o se fuerza a los existentes a renunciar a su imparcialidad. El objetivo: adulterar documentos definitivos, proclamar resultados dudosos, encubrir actos irregulares, o simplemente convalidar el irregular triunfo de determinado candidato o agrupación política. Este tipo de coacción puede también involucrar a policías y a miembros del Ejército.
5) El fraude electrónico. Versión electoral del moderno “delito informático”. Vendría a ser el sustituto electrónico del “anforazo”, aunque en este caso se procura alterar los resultados, bien al momento de digitarlos o bien, apelando a mecanismos más sofisticados, que logren interceptar, restringir o anular votos a algún candidato o agrupación, colocándole, en el registro informático, un tope o “barrera” mínima en su margen de votos.
III. Garantías contra el fraude electoral
Las garantías establecidas contra las conductas fraudulentas no sólo procuran evitarlas, sino facilitar su detección e impugnación. Así, por ejemplo, aunque la mesa electoral es la base esencial de la organización del sufragio, debido al amplio número de mesas existente en un proceso electoral, el “fraude en mesa”, si es aislado, difícilmente podrá alterar el resultado global. No obstante, cada agrupación política debe tener inscritos a sus personeros o apoderados, vigilando no sólo cada mesa electoral, sino las diversas instancias del proceso. Y si localiza esta conducta fraudulenta, podrá denunciarla e impugnarla ante la respectiva autoridad electoral, procurando la nulidad del acto electoral afectado y la sanción para quien o quienes hayan cometido aquel ilícito electoral.
Para evitar la autocalificación del proceso electoral por el propio Congreso electo, procedimiento que daba pie a conductas fraudulentas, se nombraron funcionarios imparciales para administrar el proceso y, luego, o bien se recurrió a la jurisdicción ordinaria para dirimir conflictos derivados de la denuncia en torno a actos irregulares, o bien se establecieron jueces especializados, encargados de declarar la nulidad o validez de algún acto electoral, viciado por la presencia de alguna conducta fraudulenta. Así, por ejemplo, cuando la secular Constitución colombiana de 1886 introdujo los “jueces de escrutinio”, encargados de decidir sobre la validez y nulidad de los votos, las actas y de las mismas elecciones, el tratadista Samper, quien además fue delegatario (constituyente), arguyó que así el escrutinio, “afirmado sobre la sólida base de la legalidad, conjurará las apelaciones a las armas, de los partidos vencidos en comicios y asambleas electorales, por cuanto los vencedores no fundarán su autoridad en la violencia o en el fraude, sino en limpias decisiones que llevarán el sello de la cosa juzgada”12.
A su vez, el tradicional “anforazo” se subsanó al implantarse el escrutinio del voto en mesa, debidamente registrado en un acta suscrita por los miembros de la respectiva mesa electoral. En algunos casos, la papeleta electoral se destruye y queda el voto registrado en el acta. En otros, los votos prosiguen su curso, para corroborar la veracidad del acta y contribuir a un cómputo definitivo del sufragio. Aun así, para evitar un “fraude masivo” diseñado desde los preparativos (y que abarque la propia organización de la mesa electoral), se podría auditar y certificar la elaboración y distribución de los materiales electorales, del padrón electoral y de las credenciales que identifican a los miembros de mesa y a los electores.
En general, hay una serie de recomendaciones standard, destinadas a evitar el fraude y a garantizar la transparencia y limpieza del desarrollo del proceso electoral, así como la integridad del voto ciudadano, que aquí intentamos recordar:
a) Aprobación de reglas electorales por consenso, caracterizadas por la procura de elecciones libres y equitativas, que ofrezcan espacios propicios en la campaña, limpieza en su ejecución y transparencia en sus resultados, así como una ley de partidos, que establezca condiciones similares en su organización, funcionamiento y capacidad de difusión de propuestas13.
b) Una ciudadanía educada y motivada, deseosa de participar en la vida pública y de defender el sentido de su voto y hasta de integrar mesas electorales como señal de su aporte cívico. En ese sentido, es valiosa la labor de los órganos electorales y de algunas ONGs en la realización de programas sostenidos de educación ciudadana. En el mediano plazo, el ejercicio frecuente y orgulloso del voto desde la escuela, motivando y formando al niño como futuro ciudadano, como elector responsable de su voto, parece constituir una fórmula apropiada.
c) Evitar las “megaelecciones” (tres o cuatro elecciones conjuntas), que generan mayor confusión entre los electores y los propios miembros de mesa, facilitando las oportunidades de fraude. En Venezuela, por ejemplo, en 1968 se separaron las elecciones nacionales de las municipales, y en Brasil, Colombia y El Salvador, se ha evitado la simultaneidad perfecta entre la elección presidencial y la elección parlamentaria14.
d) También debe evitarse la complejidad del escrutinio. Las elecciones municipales con lista abierta de concejales (para que el elector construya su propia lista), con cuadernillos de listas de candidatos por partidos para elegir entre todos ellos, es un notable caso de entrampamiento del elector, que no sólo aumenta las quejas y reclamos, sino que puede propiciar conductas fraudulentas al momento del escrutinio.
e) La equidad electoral exige pautas mínimas para regular el acceso de los movimientos y partidos inscritos a los medios de comunicación de propiedad estatal y particular, en particular de la televisión. Hay fórmulas distintas para regular el acceso: acceso gratuito en espacios restringidos (Brasil y Chile), libre con topes, tarifas promocionales, etcétera15. Para certificar el uso equitativo de los espacios contratados (o concedidos), así como la imparcialidad de los noticieros, es útil el monitoreo que algunas Universidades u ONGs puedan efectuar durante el proceso electoral16.
f) Selección imparcial de los funcionarios encargados de administrar el proceso electoral, así como de los miembros de la Junta Receptora de Votos. En algunos países (Bolivia o Perú), las mesas electorales se integran con ciudadanos seleccionados por sorteo; en otros (Costa Rica, Honduras o Colombia) intervienen los propios partidos políticos.
g) Precisión en la determinación de los actos impugnables y de los criterios de nulidad de los diversos actos electorales, así como en los delitos y faltas electorales. Imparcialidad, presteza y sanción ejemplar en los órganos encargados de velar por la justicia electoral y de resolver respecto a la validez o nulidad de los actos impugnados17.
h) Revisión, certificación y auditoría (si fuera necesaria) del padrón electoral y del número efectivo de votantes, del número de papeletas o cédulas de votación y de otros materiales electorales. Respecto al padrón, deben tomarse precauciones para garantizar su legitimidad, apelando a mecanismos de actualización, depuración y control18. Para el acto de votación, es de gran ayuda instalar un “padrón fotográfico”, que facilita la identificación visual del elector por los miembros de la mesa electoral.
i) Ubicación próxima de los centros de votación, accesible mediante medios de transporte locales.
j) La cabina o cubículo, así como la cédula o papeleta, debe reunir características especiales para garantizar el secreto del voto. En algunos países, como Argentina, Bolivia y Colombia, la cédula se introduce en un sobre y éste, cerrado por el elector y firmado por los miembros de la Junta Receptora de Votos, se introduce en el ánfora.
k) Inviolabilidad de la urna. Si es transparente, mejor. Debe ser abierta antes de iniciarse la jornada electoral para corroborar que se encuentra vacía. Al término de la jornada, será abierta con testigos electorales. El escrutinio debe ser un acto público, verificable incluso por medios de comunicación.
l) Preparación y capacitación de los funcionarios electorales y de los integrantes de mesa o de Juntas Receptoras de Votos, evitando que éstas sean acaparadas por un solo partido. Un mecanismo adicional sería la juramentación de los integrantes de las Juntas Receptoras de Votos ante una autoridad política del vecindario, “con lo cual asumen graves responsabilidades, encontrándose sancionado su incumplimiento en el Código Electoral con penas de prisión”19. Y luego, asistencia técnica a las mesas para evitar confusiones y fiscalizar la correcta marcha de la jornada electoral.
m) Si los miembros de la mesa electoral son ciudadanos imparciales, elegidos por sorteo, se sugiere la participación complementaria de personeros o apoderados de los diversos partidos en las mesas electorales, desde su instalación hasta el escrutinio mismo de los votos, con la posibilidad de retener copia del acta electoral suscrita en mesa.
n) El uso de tinta indeleble (auditada en su calidad y garantía de continuidad) en la mesa, colocada en el dedo del elector que ya ejerció su derecho al voto, previene el doble voto y bloquea la posibilidad de suplantar a otro elector en otra mesa electoral.
o) Para evitar la utilización o intromisión política de la fuerza pública, en algunos países es puesta al mando del propio órgano electoral, quien actúa a través de un Consejo de Delegados, regulando el orden público, las manifestaciones y otras actitudes que puedan perturbar la jornada electoral. En otro casos (Argentina, Ecuador o Perú), la Fuerza Armada está obligada a prestar colaboración a los electores, a las mesas electorales y en el transporte de los materiales de sufragio. En el caso del Perú, desde 1962 el Ejército conserva un acta electoral propia, que sólo se abre en caso de disputa irremediable entre los partidos y órganos electorales respecto al sentido de los votos escrutados.
p) Delegados técnicos de los partidos para verificar el traslado de los votos a los programas informáticos. Auditorías técnicas de carácter internacional a los documentos y materiales electorales, así como revisión anticipada del padrón electoral y de los equipos informáticos que emplea el órgano encargado de administrar las elecciones.
q) Fiscalización ciudadana debidamente legitimada ante los órganos electorales y los partidos políticos en contienda. Misiones de observación nacional (ONGs) e internacional del marco normativo, de las condiciones de equidad y del desarrollo del proceso electoral, desde los preparativos hasta la proclamación oficial de los resultados.
Finalmente, en América Latina es posible recurrir a la jurisdicción supranacional, derivada de la Convención Americana de Derechos Humanos o Pacto de San José (1969). A raíz de las denuncias sobre presuntas irregularidades cometidas en las elecciones mexicanas de 1986, se alegó entonces, ante la Comisión Interamericana, la violación del libre ejercicio de los derechos políticos, garantizado en el referido Pacto, y aunque el gobierno de México arguyó que había una intromisión de la Comisión a su soberanía y que ella carecía de jurisdicción para pronunciarse sobre la validez de un proceso electoral interno, la Comisión replicó que sí tenía poderes para “verificar, en lo que respecta a esos derechos, si se produce la celebración de elecciones periódicas y auténticas, con sufragio universal, igual y secreto, en el marco de las garantías necesarias, de modo que los resultados representen la voluntad popular, incluida la posibilidad de que los electores, puedan, si es necesario, apelar efectivamente contra un proceso electoral que consideren fraudulento, defectuoso e irregular o que ignore el derecho al acceso, en condiciones generales de igualdad, a las funciones públicas del país”.
Vocablos de referencia:
Auditoría electoral
Corrupción electoral
Delitos electorales
Documentación electoral
Fiscalización de elecciones
Medios de impugnación
Informática electoral
Justicia electoral
Nulidad de elecciones
Observación internacional de elecciones
Observación nacional de elecciones
Resultados electorales
Bibliografía:
Aguayo Q., Sergio; y Manuel Acosta: Urnas y pantallas. La batalla por la información; Edit. Océano/ Academia. Mexicana de Derechos Humanos, México, 1997.
Brenes Camacho, Gonzalo: «La Jornada Electoral»; en: Conferencia Interamericana sobre Sistemas Electorales; CAPEL/IFES; San José, 1990.
Brewer-Carías, Allan: «La nulidad de los actos electorales. Una perspectiva constitucional comparada»; en: Transición democrática en América Latina. Reflexiones sobre el debate actual; IIDH/ CAPEL, San José, 1990, pp. 89-137
Encinar González, Juan José; y Fernández Segado, Francisco: «Delitos electorales», en: Goodwin-Hill, Guy: Elecciones libres y justas. Derecho internacional y práctica; Unión Interparlamentaria; Ginebra, Suiza,1994.
Nohlen, Dieter; Sonia Picado y Daniel Zovatto (compiladores): Tratado de derecho electoral comparado en América Latina; FCE/ IIDH, México, 1998, pp. 631-672.
Nohlen, Dieter: Sistemas electorales de América Latina. Debate sobre la reforma electoral; Fundación Ebert; Lima, 1993.
Pinzón de Lewin, Patricia: El Ejército y las elecciones. Un ensayo histórico; Cerec; Bogotá, 1994.
Planas, Pedro: Comunicación política y equidad electoral; Universidad de Lima, 1998.
___________: «Normas para regular la campaña electoral»; en: Simposio sobre Reforma Electoral. Memoria; IFES; Lima, 1996. pp. 215-270.
Varela Ortega, José: Los amigos políticos. Partidos, elecciones y caciquismo en la Restauración. Alianza Editorial; Madrid, 1977.
Pedro PLANAS
NOTAS
1 Cfr. Goodwin-Hill, Guy: Elecciones libres y justas. Derecho internacional y práctica; Unión Interparlamentaria; Ginebra, Suiza, 1994.
2 Sobre la metodología del caciquismo y su influencia electoral, puede ser útil revisar los estudios sobre la España de fines del Siglo XIX. La mejor obra sigue siendo: Varela Ortega, José: Los amigos políticos. Partidos, elecciones y caciquismo en la Restauración (1875-1900). Alianza Editorial; Madrid, 1977. Hay un útil resumen de los elementos electorales usados por el caciquismo (distrito uninominal, censo, “encasillado”, control de mesas, “pucherazo”, “distritos propios” y “distritos disponibles”, etc.), en: Carreras, Francesc de; Josep M. Vallés: Las Elecciones; Editorial Blume; Barcelona, 1977; pp. 216-235.
3 Sobre la intervención electoral del Ejército y la procura de su imparcialidad mediante la suspensión del voto a los militares en actividad, con aplicación al caso colombiano, ver: Pinzón de Lewin, Patricia: El Ejército y las elecciones. Un ensayo histórico; Cerec; Bogotá, 1994.
4 Ver el caso de las potestades constitucionales del Presidente de la República de Panamá, quien podía designar a la mayoría de integrantes del Consejo Legislativo, principal órgano legislativo. En su Informe de 1978, la Comisión Interamericana denunció esa “aplicación abusiva del poder”, que “permite que se anule, limite o distorsione el ejercicio efectivo de la representación política y de la participación popular”. El Informe también cuestionó la desproporción entre los distritos electorales rurales y los urbanos, diseñada para evitar una mayor representación de los partidos de oposición, con asentamiento en las zonas urbanas de Panamá.
5 Ver los sistemas con “prima” aplicados en la Italia de Mussolini o en el Paraguay de Stroessner, en: Nohlen, Dieter: Sistemas electorales del mundo; Centro de Estudios Constitucionales; Madrid, 1981; pp. 359-363. No muy lejano estuvo el sistema de asignación de escaños en México hasta 1963, cuando se facilitó el acceso a las minorías políticas. O hasta la reforma electoral de 1977, que introdujo para la Cámara de Diputados el sistema mixto, con doble voto (mayoritario y proporcional), sin olvidar la controvertida “cláusula de gobernabilidad” (1986).
6 La primera elección pluripartidista celebrada en Comoros (1992) fue falseada mediante el rechazo del gobierno a actualizar su padrón electoral. Cfr. Unión Interparlamentaria. Chronicle of Parliamentary Elections and Developments; Nº 27; pp. 63-65.
7 Valentino, Henry: “Establecer y mantener un apoyo equilibrado de los medios de comunicación para obtener elecciones libres y justas”, en: Elections Today. Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES); Octubre de 1995 (Edición especial).
8 Fue el notable caso de las elecciones peruanas del 2000: la televisión abierta fue “cerrada” y solo un canal cerrado, de cable, al que solo accedían sectores medios y medio-altos de la población, ejerció sin cortapisas el pluralismo político e informativo.
9 Ver, por ejemplo, la denuncia del presunto “fraude colosal” habido en las elecciones dominicanas de 1990, en: Espinal, Rosario: “República Dominicana”; Boletín Electoral Latinoamericano III; IIDH/CAPEL, 1990; pp. 41-46.
10 Seis años después, cuando se restauró la democracia en el Perú, se encontraron una serie de ánforas (reales), aun selladas, sin ser abiertas.
11 Particular interés tiene el caso de las elecciones panameñas de mayo de 1989. El Tribunal Supremo de Elecciones emitió un decreto de nulidad de la elección, que fue revisado y rectificado por la Corte Suprema, que solo tenía facultad para pronunciarse en cuestiones de constitucionalidad. Cfr. Brewer-Carías, Allan: “La nulidad de los actos electorales. Una perspectiva constitucional comparada”; en: Transición democrática en América Latina. Reflexiones sobre el debate actual; IIDH/CAPEL, San José, 1990; pp. 126-137.
12 Cfr. Samper, José María: Derecho Público Interno; Temis; Bogotá, 1982 (1887); p. 592.
13 Un conjunto de propuestas específicas para realizar campañas electorales mas instructivas y equitativas, puede verse en: Planas, Pedro: “Normas para regular la campaña electoral”, en: VV.AA.; Simposio sobre Reforma Electoral. Memoria; IFES; Lima, 1996; pp. 215-270.
14 Cfr. Nohlen, Dieter: Sistemas electorales y partidos políticos; Fondo de Cultura Económica; México, 1994; pp. 129-133. También: Nohlen, Dieter: Sistemas electorales de América Latina. Debate sobre la reforma electoral; Fundación Ebert; Lima, Perú, 1993; pp. 39-49.
15 Para una tipología del acceso de los movimientos y partidos políticos a los medios de comunicación en América Latina, ver: Planas, Pedro: Comunicación política y equidad electoral; Universidad de Lima; Lima, 1998; en especial, pp. 67-131.
16 Cfr. el valioso rol cumplido por el monitoreo de los noticieros de TV en México, en: Aguayo Quezada, Sergio; y Manuel Acosta: Urnas y pantallas. La batalla por la información; edit. Océano/ Academia Mexicana de Derechos Humanos, 1997. En las discutidas elecciones peruanas de abril del 2000, en que las televisoras de señal abierta se cerraron para los candidatos y partidos de oposición, fue muy importante el monitoreo efectuado por la ONG “Transparencia”, así como los informes emitidos por la Misión de la OEA y por la misión del NDI.
17 Cfr. Brewer-Carías, Allan: Ibid. pp. 89-137.
18 Cfr. León-Rosch, Marta: “Los registros electorales”, en: Nohlen, Dieter; Sonia Picado y Daniel Zovatto (compiladores); Tratado de derecho electoral comparado en América Latina; FCE/ IIDH, México, 1998; pp. 269-298, en concreto.
19 Brenes Camacho, Gonzalo: “La Jornada Electoral”; en: Conferencia Interamericana sobre Sistemas Electorales; CAPEL/ IFES; San José de Costa Rica, 1990; p. 165.
DETRAS DE CADA TRAMITE HAY UNA NECESIDAD O UN DOLOR, UN DERECHO Y TODA DEMORA OCASIONA UN PERJUICIO